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Cultura espiritual de Cabrales

Ritos en la iglesia.
Las arras eran trece monedas propiedad de la parroquia.

Petición de la novia.
Era el novio quien personalmente acudía a casa de la novia para pedirla al padre. Tras los saludos, hace la petición con la fórmula: "Benu be si mi das la to hiya...." 'Vengo a ver si das a tu hija....'

Capitulaciones matrimoniales.
Una vez que el padre ha concedido el permiso a los novios y se ha pedido la novia, los cabezas de familia se reúnen en casa de uno de ellos para establecer el día y la forma en que se ha de celebrar la boda y determinar los bienes que cada uno dará al respectivo hijo. Tal reunión es la "humaza".

Regalos colectivos.
Después de anunciada la boda, los íntimos hacen una colecta entre todos los vecinos, los que raramente dejaban de entregar alguna aportación. Al entregar el regalo, cada uno dice: "esti e el miu dau" 'este es mi regalo'. Y cuando hablaban de ello: "ya din el dau" 'ya di el regalo', "entobía ńon din el miu dau" 'todavía no he entregado mi regalo'.

Bendición paternal.
Antes de salir para la iglesia, los novios recibían la bendición  de sus respectivos padres. Era una simple fórmula: "la bedición de Dios Padri ti cubra, la de Dios Hiyu tamien y la del Espíritu  Santu tamien".

Salida de la iglesia.
Era frecuente que a la salida de la iglesia los padrinos convidaran a los presentes, en especial a los niños. Para que el padrino no olvidase esta formalidad cantaban cuartetas:

siñor...................
comu lu be toa la senti
ńon salirá de ca'l cura
en sin paga'l aguardienti

señor.... / como lo ve toda la gente / no saldrá de casa del cura / sin pagar el aguardiente.

Banquete nupcial.
Los gastos del banquete nupcial era sufragado por el padre de la novia. Pero, por lo general la fiesta duraba todo el día y se celebraba hasta la caída de la tarde en casa de la novia y después de oscurecer en casa del novio. Durante el banquete se decían canciones alusivas a la felicidad de los recién desposados.

al señoritu.......
Dios i die salu y bida
y por muchos años goci
de tan nobli cumpañia.

al señorito... / Dios de de salud y vida / y durante muchos años goce / de tan noble compañía.

Final obligado de la fiesta eran las canciones de  buöna pro (canciones para desear buen futuro), llamadas así por el estribillo.

dimpuös que l'an comidu
en la mesa onrada
la hayina asada
buöna pro, buöna pro
buöna pro yos haga

dimpuös que l'an bebidu
el buön binu blancu,
a pasiar, a pasiar,
a pasiar al campu.

dimpuös  que l'an comidu
en los corredores,
buöna pro, buöna pro,
buöna pro, siñores.

Después que la han comido / en la mesa honrada / la gallina asada / buena pro, buena pro / buena pro les haga.
Después que lo han bebido / el buen vino blanco, / a pasear, a pasear, / a pasear al campo.
Después  que la han comido / en los corredores, / buena pro, buena pro, / buena pro, señores.

Constitución de la nueva familia.
No se realizaba inmediatamente después de la boda, sino que se esperaba alguna buena coyuntura. En las familias pobres, suponía la separación un gravamen: "danyos una bacuca u ansina poquitín" (les dan una vaquina o alguna cosa de poca monta); en otros casos, los jóvenes esposos ocupaban su nueva casa hacia el mes de mayo. Este desgajarse de la nueva familia es "partísi de la casa'l padri". Los pudientes daban a sus hijos "robrones u cuartos, asigún puön" (doblones o cuartos, según puedan).