Un recorrido por la etnografía cabraliega | La Pisa de La Sertal y el telar de Ríu
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- Publicado el Domingo, 07 Octubre 2012 00:58
- Escrito por Paulino Díaz Antón

El 30 de Diciembre de 1994, el BOPA publicaba la declaración de la Pisa de La Sertal como Bien de Interés Cultural. Aquel día, yo pensaba que, al fin, un importantísimo elemento etnográfico de Cabrales, iba a merecer la atención y el cuidado precisos para su conservación, restauración y recuperación. Todo había empezado años antes: ante mi insistencia, el por entonces director general de cultura del Principado, Emiliano Fernández Prado, visita acompañado por mí y por Flory, la Pisa de la Sertal. Se iniciaba a partir de entonces, el expediente para la declaración de esta pisa como B.I.C. Todos nos las prometíamos muy felices : al fin íbamos a evitar la desaparición de un testimonio del pasado reciente de la historia de este pueblo nuestro. No fue así, por muchos motivos, que no merece la pena explicar. La Pisa languidece, esta invadida por la maleza y se cae a trozos: esa es la realidad.
Mitos y ritos en Cabrales | Los viejos dioses
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- Publicado el Domingo, 30 Septiembre 2012 01:15
- Escrito por Paulino Díaz Antón

Habíamos dejado a las gentes de Cabrales allá por las proximidades de Cabeza Cidá y la Cruz de Erraos, haciendo una ofrenda de ramos en un santuario pagano. Habían llegado hasta allí, en procesión, para pedir agua para sus campos agostados. Estamos en 1678, y, unos misioneros jesuitas, deciden derribar la piedra que representa a esa deidad, en la que han depositado su fe aquellos cabraliegos del siglo XVII. A la vez persiguen otras, llamadas, por ellos, supersticiones, que encuentran en Arenas. Aquí las gentes meten una campana en el río, con el fin de que les trajera el agua, la ansiada lluvia.
Juan Tomás Martínez | Homenaje al Señor del Picu
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- Publicado el Jueves, 27 Septiembre 2012 10:51
- Escrito por Juan A. Martín

Juan Tomás nunca tuvo interés en firmar en el libro de registro de la cumbre del Picu, porque le parecía una vanidad propia de los que venían de fuera a coronar el Urriellu; en cambio para él era una actividad más, sin importancia, o, al menos, sin la necesaria como para que quedara constancia.
Por eso desde esCabrales queremos hacerle este pequeño y sencillo homenaje, para que quede constancia de lo buena gente que fue. Fotos de Alfredo Fernández



